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Prueba de Papanicolaou : Todo lo que necesitas saber

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Te explicamos para que sirve y cómo se realiza esta importante prueba para la salud de la mujer

La  prueba de Papanicolaou, también conocida como citología vaginal, es una prueba importante que nos permite detectar células anormales en el cuello uterino, provocadas por el VPH, lo que podría indicar cáncer cervical o cáncer de cuello de útero

La importancia de esta prueba consiste en que nos permite detectar y prevenir de forma temprana el desarrollo de células anormales en el cuello uterino, que podrían convertirse en cáncer.  Se ha demostrado que la detección precoz, a través de la prueba de Papanicolaou, reduce el número de nuevos casos y de muertes por esta enfermedad.

¿Cómo se realiza esta prueba?

Previamente a realizarte la prueba se recomienda evitar, uno o dos días antes, las duchas vaginales o tener sexo vaginal.  Antes de la prueba no use:  tampones, espumas anticonceptivas o medicamentos vía vaginal.
La prueba debe realizarse fuera del periodo menstrual. Cuándo no tengas la regla.  

Consiste en tomar unas muestras de tus células cervicales. Para ello se introduce un espéculo por la vagina, instrumento no doloroso que sirve para mantener las paredes vaginales separadas para realizar la exploración y recoger la muestra. Para tomar la muestra se puede utilizar una espátula o un cepillo suave. No es un proceso doloroso, facilita mucho el que estés relajada durante la prueba.

Tras finalizar la prueba podrás realizar una vida normal. La muestra recogida será enviada al laboratorio para su análisis.  El o la especialista te informará cuándo podrás pasarte a por los resultados.

¿Cuándo se recomienda hacer la prueba de Papanicolaou?

Esta es una prueba que debe individualizarse al máximo,  por lo que es aconsejable que se consulta al especialista una vez iniciada una vida sexual activa. Sin embargo existen ciertas recomendaciones generales que serían:




  • Una citología inicial cuando la mujer comienza sus relaciones sexuales, o a los 18 años si todavía no es activa sexualmente.
  • Después de tres citologías anuales consecutivas normales, se puede considerar la reducción de la frecuencia de las mismas.
  • Las citologías siguientes, cada tres años, durante toda la vida, puesto que el riesgo de cáncer de cérvix aumenta con la edad.
  • Después de una histerectomía (extirpación quirúrgica del útero y el cérvix) la práctica de citologías se individualiza en cada caso.

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