1. Inicio
  2. Blog
  3. Educación sexual
  4. El ciclo de la respuesta sexual humana

El ciclo de la respuesta sexual humana

| Educación sexual | | 1

En las relaciones sexuales las mujeres y los varones pasamos por diversas etapas según diferentes teorías




Los momentos por los que cada cual pasa en sus relaciones sexuales son muy personales, pero parece haber algunas etapas comunes.

Tras años de estudio desde la década de los 50, Masters & Johnson, precursor y precursora de la sexología actual, establecieron el primer modelo de respuesta sexual.  Se trataba de un ciclo lineal que constaba de las siguientes fases: excitación, meseta, orgasmo y resolución.

Era común para varones y mujeres. Las teorías posteriores, además de criticar esta secuencialidad homogénea para todos los sexos, señalaron que su enfoque estaba demasiado orientado en un marco biológico, centrado en los genitales y en el orgasmo.

Para superar estos límites, Helen Singer Kaplan, en 1979, introduce la variable Deseo, anterior a la excitación, y considera la fase de meseta como la última parte de la excitación. También determina problemas sexuales (o disfunciones sexuales) específicos de hombres y mujeres.

Rosemary Basson, también interesada en las diferencias específicas según el género, sugiere que el ciclo de respuesta sexual sería circular. Atiende a características más psicológicas que condicionan la satisfacción. Para ella la intimidad aumenta el deseo y viceversa. Su modelo de respuesta sexual presenta las etapas cíclicas Intimidad-Estimulación-Excitación-Deseo.

Es importante destacar que la estimulación no siempre tiene que ser física ni darse por parte de otra persona. La masturbación puede realizarse en solitario o basarse en nuestra imaginación, mediante fantasías.

Otras autorías también destacan que no todo el mundo tiene deseo sexual (asexualidad) ni todas las personas llegan al orgasmo. Por ello, plantean sustituir el término orgasmo por el de “máximo grado de satisfacción” o de “placer” en la sexualidad.

En la respuesta sexual femenina las etapas más habituales son:

  • Excitación: Con el placer surgido tras el deseo, se incrementa el tamaño del clítoris, de la vagina, la aureola de los pechos y la lubricación. También aumenta el ritmo cardiaco y el riego sanguíneo (del mismo modo que en los hombres, en la que se suele acompañar de la erección).
  • Orgasmo. Tras las contracciones del útero, se produce una liberación de la tensión.
  • Resolución. Relajación tras “la explosión” del orgasmo”. Los genitales siguen en estado de sensibilidad, por lo que dependiendo de cada mujer la estimulación puede ser placentera o molesta.

Mientras que en los hombres es más habitual que el orgasmo vaya ligado a la eyaculación (aunque no siempre, pueden tener orgasmos sin eyacular y eyacular sin orgasmos), en las mujeres es menos frecuente, si bien sí existe la eyaculación femenina.

Del mismo modo, es más habitual que las mujeres puedan encadenar varios orgasmos (potencialidad de ser “multi-orgásmicas”), mientras que los hombres necesitan un periodo más largo de descanso (“periodo refractario”) tras la resolución. Al igual que en las otras fases, este tiempo puede variar desde unos minutos a varias horas.

En cualquier caso, no debemos obsesionarnos por llegar al orgasmo, lo importante es disfrutar. Para ello, es positivo conocer nuestro cuerpo, lo que nos gusta y, si hay involucradas más personas, comunicárselo. Nuestra piel está llena de terminaciones nerviosas, existen muchas maneras de estimulación.

Si te gustó este contenido, por favor compártelo en Facebook, Twitter, etc.

Compartir en facebook Compartir en twitter Compartir en googleplus

 
Subir arriba
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies Aceptar