1. Inicio
  2. Blog
  3. Aborto
  4. Aumenta la crispación en gipuzkoa por la reforma del aborto

Aumenta la crispación en gipuzkoa por la reforma del aborto

| Aborto | | 1

Personas Anti-elección abordan a mujeres en una clínica acosándolas con preguntas y profiriéndolas graves insultos




La crispación por la reforma de la ley del aborto comienza a tener su reflejo en las calles. Ocurrió el miércoles por la mañana, cuando dos mujeres irrumpieron a la entrada de la clínica Askabide, en la calle Easo de Donostia, saliendo al paso de pacientes que accedían al interior del centro de planificación familiar. Les abordaban preguntándoles si estaban embarazadas, si iban a abortar, para proferir a renglón seguido graves insultos contra ellas, al grito de "asesinas".

El Departamento vasco de Seguridad confirmó a este periódico que los agentes recibieron una llamada alertando de lo sucedido en torno a las 10.15 horas. Para cuando la patrulla llegó a esta clínica especializada en la práctica del aborto legal, las dos mujeres ya se habían marchado, aunque el sistema de videovigilancia de la clínica pudo grabarles. El comunicante informó a los agentes de que iba a interponer una denuncia.

Fuentes consultadas indican que actos de este tipo son "bastante frecuentes", más aún en el contexto actual, a la espera de que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) emita su informe definitivo sobre el anteproyecto de reforma de ley del aborto, la más restrictiva de la democracia, que ha provocado un indisimulable malestar social. "Dada la importancia y dificultad de la materia", el órgano de gobierno de los jueces ha solicitado ya su tercera prórroga. La controversia salpica a las propias filas del Gobierno de Mariano Rajoy, que no consigue frenar la reacción social y prepara cambios leves en el anteproyecto, en relación al aborto por malformación.

El modelo de supuestos, en todo caso, seguirá siendo muy restrictivo, al despojar a la mujer del derecho de abortar sin alegar razón alguna, algo que se permite actualmente hasta la semana 14 de gestación.

Desde Askabide reconocen a este periódico que lo ocurrido durante esta semana frente al centro "no es excepcional" y que incluso este tipo de protestas se remontan atrás en el tiempo. "Yo no sé quiénes son, aunque la policía les tiene bien identificados. Nosotros damos parte de lo que ocurre y a partir de ahí es la Justicia la que tiene que actuar", zanja uno de los propietarios de la clínica, que apela a la prudencia porque no quiere ver convertida la fachada del centro "en un escenario de pelea entre unos y otros".

Unos callan mientras otros hacen gala de cierta incontinencia verbal. Resuenan todavía las declaraciones del obispo de Donostia, José Ignacio Munilla que, a preguntas de este periódico, defendía a comienzos del mes pasado rechazar el aborto "sin excepciones", incluso en los supuestos de violación -"una injusticia no se solventa con otra"- algo que si bien encaja con la doctrina de la iglesia sirve en bandeja el debate a una sociedad que parece demandar pasos en sentido contrario.

"Modernos y civilizados" Incluso mentalidades tan conservadoras como las del propio Mario Vargas Llosa acaban de pedir que se despenalice el aborto en casos de violación. El premio Nobel de literatura, nada sospechoso de progresismo, acaba de protagonizar un vídeo en el que pide que Perú siga el ejemplo de "todos los países modernos y civilizados del mundo", entre los cuales no parece figurar el Estado.

Lo ocurrido esta semana frente a la clínica donostiarra no guarda relación con las palabras del obispo, aunque puede convertirse en terreno abonado. Hay, de hecho, alusiones muy directas del prelado a esta misma clínica.

Ocurrió el 29 de enero de 2012, cuando una mujer sin recursos abandonó a un bebé en la Iglesia de los Carmelitas de Donostia, a escasos metros de este centro de planificación familiar. Dos indigentes se encontraron con el recién nacido y entregaron al bebé.
¿Se equivocó de puerta? En un artículo remitido a los medios, Munilla se refirió a los pocos días a este suceso. En su escrito recordó que "a escasos metros de la puerta de aquella iglesia y en la misma acera" existe "una clínica abortista, en cuyo escaparate se publicita el aborto como si de una ortodoncia se tratase". "Paradójicamente -añadía-, si aquella joven madre hubiese elegido esta otra puerta", el abandono del bebé "no habría sido noticia", ella no habría sido detenida, y ahora no tendría que "afrontar la previsible pena por abandono de un menor".

Preguntados por aquel suceso, los propietarios del centro insistieron ayer en que lo único que hacen es cumplir la ley. "Nosotros ni decidimos la ley, ni la cambiamos. Nos limitamos a acatarla. Con respecto a la reforma, de momento, estamos hablando de una propuesta de ley, y hasta que no haya un cambio seguiremos funcionando igual. O estás dentro de la ley, o estás fuera, y nosotros estamos dentro. ¿Si cambian la ley? Nos adaptaremos y punto", recalcaron.
La protesta frente a la clínica no ha sido el único incidente relacionado con la reforma de ley del abortto. Hace dos semanas, colectivos proabortistas aguardaban el paso del obispo frente a la Iglesia de San Pedro del puerto donostiarra, donde Munilla acudía a dar misa. Una treintena de activistas coreó consignas a favor del aborto. Una integrante de la comitiva llamó al 112 alertando de que le habían "insultado". Una de las activistas fue identificada, si bien la protesta terminó sin incidentes.

Fuentes del Obispado de Donostia indicaron ayer a este periódico que "no es cierto que se esté viviendo ninguna situación de tensión" y censuraron el "excesivo interés" que demuestra este periódico "por un tema (el aborto) que no hay que sacar de contexto". Las mismas fuentes indicaron que "la Iglesia sigue siendo un referente para mucha gente y, aunque no se compartan sus opiniones, lo que no se puede hacer es desprestigiarla de ese modo".

María Julia Hernández, militante de la Coordinadora de Gipuzkoa a favor del Aborto, fue una de las jóvenes presentes en la protesta realizada frente a la iglesia del puerto donostiarra. Se da la circunstancia de que Hernández es una de las cuatro mujeres que interrumpieron la intervención del presidente del Gobierno de Madrid, Mariano Rajoy, durante el XIV Congreso del PP, coreando consignas a favor del aborto en una protesta que alcanzó inusitado eco mediático. Fuentes del Obispado censuraron que "no fueron más que cuatro iluminadas, y no precisamente Juana de Arco". Preguntada al respecto, la militante de la coordinadora proabortista lamentó "esa forma de deslegitimar una acción que cuenta con un amplio respaldo social. Tanto la Iglesia como el PP nos quieren hacer ver que tienen un apoyo con el que realmente no cuentan".

Varios autobuses partirán hoy desde diferentes comarcas de Gipuzkoa hacia Pamplona, donde la plataforma Bilgune Feminista ha convocado una manifestación para "defender el derecho a decidir sobre el cuerpo de las mujeres". La marcha partirá a las 17.30 horas de los cines Golem. "Queremos mostrar nuestro rechazo a la reforma de ley del aborto, y esperamos que la manifestación sea lo suficiente numerosa como para acallar esas voces que quieren deslegitimarnos", confesaba ayer la activista que protagonizó la protesta a cinco metros de Rajoy.

Si te gustó este contenido, por favor compártelo en Facebook, Twitter, etc.

Compartir en facebook Compartir en twitter Compartir en googleplus

 
Subir arriba
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies