
Vasectomía: también llamada esterilización masculina.
A través de la vasectomía se ligan y seccionan los conductos deferentes, de esta manera los espermatozoides no se pueden mover fuera de los testículos y, por lo tanto, el hombre no puede dejar embaraza a la mujer.
La vasectomía es una intervención de carácter definitivo, por lo que el hombre a de estar muy seguro de que no quiere tener más hijos.
Se utiliza anestesia local para la operación de vasectomía, la inyección de la anestesia no produce dolor.

En la actualidad existe la técnica quirúrgica conocida como vasectomía sin bisturí cuya función principal es reducir las molestias, ya que el corte no se va a realizar con bisturí sino con una pinza que separa y no corta las fibras de la piel.
La vasectomía sin bisturí produce menos hematomas que la vasectomía convencional, así como, menos infecciones, es menos dolorosa porque no tiene puntos.
La efectividad de la vasectomía es del 99,98%, aunque no es efectiva de manera inmediata, ya que para que la operación de vasectomía sea efectiva necesita de 15 a 20 eyaculaciones para liberar todos los espermatozoides que sean potencialmente fértiles.
Durante unos meses el hombre tendrá que utilizar un método anticonceptivo complementario para evitar dejar embarazada a la mujer.
- La vasectomía es una intervención sencilla que no provoca dolor, puede provocar molestias durante unos días nada más.
- Es el anticonceptivo más seguro para el hombre, si se tiene claro que no se quieren tener más hijos.
- No interfiere en la relación sexual, ni en la capacidad de erección, libido.
- La vasectomía no protege frente a las enfermedades de transmisión sexual.
- La reversibilidad de la vasectomía es muy complicada, por lo que se tiene que estar seguro de la intervención.
- Pueden aparecer infecciones.