
Los métodos anticonceptivos naturales que señalamos a continuación suelen ser poco seguros porque su correcta utilización exige un gran conocimiento de nuestro cuerpo que no solemos tener. Si te animas a practicarlos, debes estar bien informada y abstenerte de tener relaciones sexuales con coito durante los días fértiles. Es preciso que tu pareja esté de acuerdo y participe lo más posible.
Aquí también tenemos que destacar que estos métodos no protegen contra las enfermedades de transmisión sexual.

La lactancia prolongada como método anticonceptivo esta basado en que en la lactancia, al no existir menstruaciones, no es un periodo fértil. Esta creencia es incorrecta ya que durante la lactancia puede haber ovulaciones espontáneas por lo que se corre riesgo de embarazo.
Durante la lactancia el nivel de prolactina (hormona que estimula la producción de leche en las glándulas mamarias) se eleva a niveles anormales y disminuye pero no anula completamente la ovulación, por eso se utiliza incorrectamente como método anticonceptivo.
El método Ogino o Knaus consiste en abstenerse de realizar el coito durante los días que preceden y siguen a la ovulación. Aparte de que esto ya condiciona la espontaneidad de nuestra sexualidad, para hacerlo bien hay que efectuar una serie de cálculos muy complicados para determinar cuáles son esos días. Para practicarlo correctamente tienes que apuntar por lo menos durante doce meses las fechas de tu ciclo menstrual.
El óvulo vive durante doce horas, y los espermatozoides, de cuarenta y ocho a setenta y dos horas en el interior del útero.
Anota el primer día de la regla como día y el día anterior al inicio del siguiente como último día del ciclo. Después de 12 ciclos puedes empezar los cálculos. Cuenta el número de días del ciclo más corto y el del más largo. Resta 18 del número de días del ciclo más corto. Esto te dará el número del primer día en que existe riesgo de embarazo. Resta 11 del número de días del ciclo más largo.
Así hallarás el número del último día con riesgo de embarazo, el período comprendido entre estos dos días es período fértil y, por tanto, no debes realizar ningún coito si no quieres quedarte embarazada. Continúa anotando tu ciclo cada mes y sigue los cálculos en base, siempre, a los últimos doce ciclos anotados.
La temperatura basal es otro sistema para averiguar los días fértiles y abstenerse de realizar un coito durante ellos. Debes tomarte la temperatura cada mañana en ayunas antes de levantarte.
En los días siguientes a la regla la temperatura es baja, y baja más aún justo antes de la ovulación, para aumentar inmediatamente después. Permanece alta hasta la siguiente menstruación. Los días fértiles son los anteriores y siguientes a la ovulación.

El período de "seguridad" lo debes contar a partir de tres días de la temperatura más alta, hasta la siguiente menstruación. Para hacerlo bien necesitas un termómetro capaz de registrar pequeños cambios(los cambios son de alrededor de medio grado) y anotarlos en un papel milimetrado.
El método Billings consiste en determinar los días fértiles mediante la observación de los cambios que se producen en el moco cervical. Después de la menstruación hay unos días de sequedad (ausencia de moco cervical). Luego empieza a aparecer una mucosidad pegajosa y sensación de humedad. Ha empezado el período fértil. El moco va volviéndose cada día más elástico y lubricante (días de máxima fertilidad) hasta llegar al "día pico", a partir del cual el moco vuelve a ser más opaco y pegajoso, son días de fecundidad posible, pero decreciente. Desde el 4º día después del "día pico" empieza el período infértil Durante ellos puede haber sequedad o moco opaco. Durante los días fértiles debe evitarse todo contacto genital.
Si te decides a utilizar el método del moco cervical o Billings, observa durante un ciclo completo los cambios en tu moco cervical haciendo anotaciones diarias sobre su consistencia y las sensaciones que percibes. Durante dicho ciclo debes abstenerte de tener relaciones sexuales con coito para evitar confusiones entre el líquido seminal y el moco cervical y para conocer la sensación que éste produce desde su aparición. No debes rebuscar el moco mediante un examen interno. Simplemente antes de orinar puedes recogerlo sobre papel higiénico o con los dedos en la entrada de la vagina.
Este método consiste en la combinación del método de la temperatura basal, el método Ogino y el Billings.