El punto de encuentro de todas las clínicas que practican aborto legal en España.
Inicio / Educación sexual / Relaciones amorosas

Relaciones amorosas

Información sobre las Relaciones amorosas

Te ofrecemos información sobre las relaciones amorosas. Conoce qué son y qué mitos existen en las relaciones amorosas. Entra e infórmate.

Las relaciones amorosas son todo tipo de interacciones que establecemos de forma libre y consentida en las que hay un componente afectivo. No se nos enseña cómo debe ser una relación, es algo que aprendemos desde que nacemos a través de lo que vemos en los medios de comunicación, en casa, en los cuentos, los libros, etc. La cultura ha influido en los diferentes modelos de relaciones que priman en cada sociedad, así como en los tipos de acuerdos que se establecen en cada tipo de pareja: parejas monógamas, de estructura familiar nuclear (asociada al matrimonio y a la reproducción), poligamia, poliamor, etc.

En occidente, el mito del amor romántico es un concepto fundamental en las relaciones amorosas y en nuestro imaginario colectivo. En este ideal romántico el chico siempre se muestra como el más fuerte, el que manda, salva o incluso es agresivo. La chica se ocupa más de dar cariño, ser comprensiva, realizar las tareas de cuidado y trabajo reproductivo, apoyar, perdonar y ser sumisa. Este concepto de amor, muy a menudo, se muestra en el trasfondo de las malas relaciones amorosas o de relaciones violentas.

Como sabemos, la violencia sexista no sólo se produce en el ámbito de la pareja. Tampoco es el único maltrato existente. Pero es el que se manifiesta más frecuentemente y el que se ejerce por los hombres hacia las mujeres en el ámbito de la pareja.

Siempre debes tener claro que una relación sana es aquella en la que te sientes a gusto y confiado, en la que ninguno de los dos manda sobre el otro y los dos se muestran cariño, respeto y se apoyan.

Pero ¿qué es el mito del amor romántico? El amor romántico es el modelo cultural en el que se nos socializa de forma diferente a mujeres y a hombres según las expectativas de nuestro rol de género. Hablamos de mito porque es un modelo idealizado además de imposible de lograr ya que no es un amor real. Dentro de este modelo romántico del amor, hay una serie de pautas ideales acerca de cómo deben ser las relaciones amorosas, qué conductas se pueden tener y cuáles no, etc. Pautas que llevan implícitos estereotipos muy marcados, tradicionales y desiguales además de una serie de mitos y creencias vinculados a los mismos, como por ejemplo:

- El mito de la media naranja: nos hace creer en la existencia de “nuestra” media naranja, nuestra pareja ideal para toda la vida, sin el complemento de la cual no podemos ser felices. La aceptación de esta creencia puede hacernos caer en un nivel de exigencia excesivamente elevado en la relación, con el consiguiente riesgo de la decepción o de una tolerancia excesiva, al considerar que siendo la pareja ideal hay que permitirla más o esforzarse más para que las cosas salgan bien. Es la idea de que sin una pareja no podemos vivir, lo que provoca, especialmente en las mujeres, la aceptación de cualquier comportamiento en los hombres con tal de seguir en una relación.
- El mito de los celos: es la creencia de que los celos son un signo de amor, e incluso el requisito indispensable de un verdadero amor. Este mito es también introducido por el cristianismo y constituye un garante de la exclusividad y fidelidad. Este mito suele usarse habitualmente para justificar comportamientos egoístas, injustos, represivos y, en ocasiones, violentos. También provoca posesividad y control, ya que los comportamientos celosos se toleran e incluso se fomentan como prueba de amor.
- El mito de la complementariedad: íntimamente relacionado con el mito de la media naranja. Nos hace creer que el hombre y la mujer se complementan para formar un todo, somos seres incompletos hasta que no encontramos el amor de la otra persona. Este mito nos aboca a la insatisfacción y a poner expectativas propias en la pareja que son injustas. Todas las personas somos seres completos a los que no les falta nada que debe completarse.
- El mito de la abnegación o exceso de empatía: es el mito del  sacrificio de las "buenas" mujeres por el bienestar de su familia, el cual trae consecuencias nefastas. Este exceso de empatía supone la tolerancia hacia situaciones injustas o violentas,   como en el caso de situaciones de violencia de género. En estos casos un exceso de empatía, unido a una baja autoestima, puede llevar a intentar complacer al otro (aunque no quiera), defender al agresor o justificarle.
- El mito del príncipe azul: Las mujeres no son suficientemente valiosas por sí mismas y han de complementarse con un hombre ideal al que se le idealiza como si solo tuviera  virtudes, el cual ha de salvarlas, protegerlas y darles un valor y una fuerza que no buscan en ellas mismas.  No pueden enfrentarse al peligro solas, han de protegerlas. Hasta que no lo conocen no son felices y todo se centra en encontrarle. Cuando llega, se pierden otras facetas de su vida y todo el mundo se reduce a él.
- El mito del príncipe rana: Aunque un hombre tenga defectos, cometa errores, las trate mal o les falte al respeto, todo se justifica porque ellas lo cambiarán mediante sus besos y convertirán a esa “sapo” (al que a menudo justifican por lo mal que lo ha pasado o porque nadie le ha tratado con amor) en el anterior mito del “príncipe azul”.


- El mito de “quien bien te quiere te hará llorar”: Aunque se sufra por amor, todo se justifica, porque es una prueba de romanticismo, de auténtico cariño, del drama que nos venden las películas y las telenovelas, de pasión y entrega.

Todas estas actitudes negativas en una relación hacen que hablemos de relaciones de maltrato, violentas o de abuso. Y se producen cuando una persona provoca daño físico o emocional a la pareja.

La creencia en estos mitos románticos nos lleva a la idealización de la pareja, generándonos expectativas que son muy difíciles de conseguir y que conducen a la frustración y a conductas negativas, perjudiciales a su vez para la relación.

Además, este ideal y modelo de amor romántico se sustenta en relaciones desiguales entre hombres y mujeres con roles muy marcados en función del sexo, según seas mujer u hombre te deberás comportar de una determinada manera.

¿Cómo evitar las malas relaciones? Lo primero es saber detectar y no normalizar la falta de respeto, los insultos, las coacciones, el chantaje, etc. 
Es necesario quererse a una misma y tener autoestima para no aguantar situaciones y conductas que nos hacen daño.  Por eso:

-"Si te equivocas, no seas dura contigo misma, es normal cometer errores".


- "No te culpes de los errores de la pareja, aunque te digan que ha sido por tu culpa".


- "Aprecia las cosas positivas que tienes, aunque sólo te critiquen o estés sola


- "Dale importancia a las cosas que te gustan, aunque no le gusten a tu pareja".

- "Haz siempre lo que creas que es mejor para ti, aunque tu pareja no esté de acuerdo".


- "No dejar de hacer las cosas que hacías antes de estar con tu pareja".

- "No dejar de ver a los amigos con quienes estabas antes de estar con tu pareja". El aislamiento es uno de los mecanismos más habituales de maltrato. Romper las redes sociales es un síntoma de celos, control y posesividad, así se asegura de que no tengas donde acudir.


Enviar contenido:






   

Normas de uso:

El contenido es propiedad de © clinicasabortos.com, su publicación en otras web sin la autorización previa queda totalmente prohibida.